Detrás de un discurso europeo amable que habla de democracia y cooperación, con la estrategia “Una Europa Global: compitiendo en el mundo”, la UE está negociando tratados comerciales que abocan a los países a la pobreza y dificultan el acceso a derechos humanos básicos. Nos preocupan estos impactos sobre el desarrollo de los pueblos:

 

1 Acuerdo entre desiguales. Los tratados ignoran que la UE es económica y políticamente mucho más potente que África o América Latina. Dar por hecha esta igualdad perpetúa la desigualdad.   -> Deben contemplarse medidas compensatorias para las regiones más empobrecidas

2 Los acuerdos priorizan los intereses empresariales por encima de los derechos humanos: no se contemplan las necesidades de los colectivos humanos más vulnerables.   -> Universalización y poder vinculante de los derechos sociales y medioambientales, frente a la profunda asimetría existente entre el derecho comercial y los Derechos humanos

3 Los derechos laborales no se pueden perder. Para atraer inversiones extranjeras, los tratados facilitan que se desregule el mercado laboral, generando precariedad, especialmente en las mujeres.   -> Exigencia real del cumplimiento de las normativas de la Organización Internacional del Trabajo, sin excepciones en zonas francas que benefician a las empresas y empobrecen a las trabajadoras.

4 El tamaño importa. Los acuerdos facilitan la internacionalización de las empresas europeas en países terceros, o sea, que éstas tengan más presencia e inversiones en otras regiones del planeta. En las zonas más empobrecidas, las pequeñas y medianas empresas no pueden competir con los productos, precios y estrategias de marketing de las transnacionales, destruyéndose el tejido económico local.   -> Los intereses comerciales de las grandes potencias no pueden prevalecer sobre el tejido económico local. La mano invisible del mercado ignora las iniciativas económicas más locales, por o que los acuerdos deberían poner más atención a la viabilidad social y económica para los colectivos más vulnerables de la implementación de los acuerdos.

5 Los campesinos que cultivan los alimentos no pueden pasar hambre. Las familias productoras de los países empobrecidos no podrán competir con los productos agropecuarios europeos subvencionados.   -> Soberanía alimentaria como concepto básico en los acuerdos. Los intereses comerciales no pueden pasar por encima de las dinámicas agrícolas de cada país y del respeto por las necesidades básicas de las familias productoras.

6 La naturaleza y la biodiversidad no están para ganar dinero. Las regiones empobrecidas del Sur son las más ricas en recursos naturales y biodiversidad. Los acuerdos comerciales pretenden dar vía libre a la explotación europea de los recursos ajenos.   -> Respeto por la soberanía de los pueblos y comunidades  en la gestión de los propios recursos, especialmente en lo que se refiere a la ratificación del convenio 169 de la OIT para el reconocimiento y derecho a decidir de los pueblos indígenas, moradores de zonas ricas en recursos naturales.

7 Las medicinas no son un lujo. Los acuerdos comerciales priorizan patentes por encima de los fármacos genéricos, dificultando el acceso a los medicamentos a una gran parte de la población.   -> El acceso a la salud debe ser universal y no puede verse mermado por intereses comerciales.

8 Los servicios públicos no pueden ser privados. Los acuerdos contemplan que empresas europeas puedan presentarse a concursos públicos para gestionar servicios en países de África o América Latina. Esto supone una pérdida de la soberanía política nacional, y mucha población que no podrá pagar los servicios privatizados.   -> Los servicios de interés general no pueden someterse a las reglas del mercado, debe velarse siempre por un acceso universal.

9 Los procesos oscuros son sospechosos. Los procesos de negociación no son transparentes, ni públicos. La ciudadanía los desconoce y no se prevén canales de participación.   -> Es necesario abrir espacios de información y participación vinculante a la sociedad civil.

10 Desarrollo incierto. Los acuerdos se negocian y firman sin disponer de estudios de impacto social ni medioambiental, y tampoco incluyen una estrategia de evaluación y monitoreo. Se negocia el presente y futuro de millones de vidas humanas desconociendo si el impacto en el desarrollo será positivo o negativo.   -> Es imprescindible que cualquier negociación se base en un estudio de impacto que asegure mejoras sociales y medioambientales, y que se incluya una estrategia de monitoreo y evaluación que permita reaccionar ante impactos negativos para las personas y el medioambiente.

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