¿A QUÉ SE DEDICA LA CAMPAÑA ROPA LIMPIA?

La Campaña Ropa Limpia agrupa su actividad en cuatro grandes campos cuyo objetivo es acercarnos a nuestra meta: mejorar las condiciones laborales dentro de la industria textil y dar más poder a los trabajadores.

    Los campos de actividad son:
  • Concienciar y movilizar a los compradores de ropa (consumidores).
    Las corporaciones multinacionales gastan millones de dólares al año en publicidad y campañas de marketing para convencer al consumidor para que compre sus productos. Para estas empresas, captar la atención del cliente compensa este inmenso gasto. Las grandes empresas con marca registrada compiten ferozmente para conseguir la fidelidad del consumidor, y por tanto, los consumidores pueden influenciar a estas empresas y a su forma de operar. La Campaña Ropa Limpia es una campaña de los consumidores y aprovecha el poder de éstos para provocar mejoras sociales. Recogemos información y se la presentamos a los consumidores de distintas formas (programas educativos, marchas, publicidad, debates, libros, manifestaciones, internet) para que conozcan la verdad a cerca de la producción de las prendas (salarios bajos, muchas horas de trabajo, represión de los derechos sindicales, discriminación sexual, etc). Armados con esta información, animamos a los consumidores a iniciar una serie de acciones que lleven a mejorar las condiciones laborales en el sector. Por lo general, la Campaña Ropa Limpia de cada país en Europa informa a los consumidores acerca de las prácticas laborales de las ramas de la industria que dominan el mercado en su país.
  • La campaña presiona a las compañías para que se responsabilicen y se aseguren de que sus productos se fabrican en condiciones laborales dignas. También les presionamos para que adopten una forma de compra más ética (por ejemplo, en cuanto al precio y a las fechas de entrega), ya que si no, sus proveedores no serán capaces de poner en práctica las mejoras exigidas en las condiciones laborales. La Campaña Ropa Limpia cree que las empresas que se encuentran en lo más alto de la cadena de suministros de la industria textil deben actuar de forma responsable a todos los niveles en sus cadenas de suministros. Dichas cadenas de suministros (es decir, todos los trabajadores involucrados en el proceso de fabricación de prendas para el mercado internacional) cruzan el globo e incluyen a todos los trabajadores, independientemente de su lugar de trabajo (los que trabajan en su domicilio, los que tienen un empleo irregular y los que trabajan en fábricas). La Campaña Ropa Limpia solicita mejoras estructurales y también presiona a las empresas para que actúe en casos individuales de violación de los derechos laborales. Esto se realiza a través de nuestro sistema de peticiones urgentes. Con este sistema, recibimos, comprobamos, divulgamos y realizamos un seguimiento en casos de peticiones de asistencia como consecuencia de la violación de derechos laborales. Las peticiones a las que damos publicidad y seguimiento son las que provienen de los propios trabajadores, quienes se arriesgan en cuanto a su seguridad y a la posible pérdida del trabajo. Por eso la Campaña Ropa Limpia estima que deben ser ellos mismos los que establezcan la estrategia a seguir y los que tomen las decisiones en cuanto a si se debe presentar y cómo su caso a las empresas involucradas, al público y a los medios de comunicación.

ORIGEN, COMPOSICIÓN Y OBJETIVOS DE LA CRL

En 1989, una manifestación frente a unos grandes almacenes en Holanda para denunciar las deplorables condiciones laborales existentes en Filipinas (donde se confeccionaba la ropa) creció hasta convertirse en una campaña llamada Campaña Ropa Limpia (CRL). La campaña, que se centraba en la mejora de las condiciones laborales en el sector textil y de material deportivo mundial, ahora está activa en otros 11 países europeos.

Las CRLs europeas son coaliciones de ONGs y sindicatos. Trabajan de forma autónoma a nivel nacional y se unen para trabajar conjuntamente a nivel europeo. La red europea de la campaña se encuentra respaldada por una red mayor que funciona a nivel internacional y que incluye sindicatos, ONGs e individuos en los países donde se confeccionan las prendas (Asia, Africa, la Europa del este y América central). La CRL también colabora con campañas similares en los EEUU, Canadá y Australia.

Fuera de Europa, la Campaña Ropa Limpia opera como una red informal (no existe un sistema de socios o cuotas ni para las organizaciones ni para los particulares). Sin embargo, todos aquellos que forman parte de la red CRL trabajan activamente en colaboración con otros miembros de la coalición para mejorar las condiciones laborales en la industria textil y de material deportivo. Es decir, para conseguir que las condiciones de trabajo sean equivalentes a las establecidas por la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y también intentar minimizar el impacto de la producción textil sobre el medio ambiente. Debido a que un alto porcentaje de los trabajadores de la industria textil son mujeres, la CRL integra un análisis por géneros en su estrategia y su proyecto de campaña. La CRL también tiene en cuenta que la estructura actual del sector textil mundial se apoya principalmente en el sector informal y que se utiliza enormemente mano de obra inmigrante. Estos factores representan un gran reto al que la Campaña Ropa Limpia desea enfrentarse