Sebastián Espada

29/06/2011

SETEM Madrid

Una de mis mayores ilusiones antes de emprender el viaje a Etiopía era poner el pie en África. Anteriormente había viajado por un motivo u otro a destinos en diferentes lugares del mundo, pero nunca a África; no había tenido hasta entonces la oportunidad de ver por mí mismo ni siquiera una parte de las diversas realidades de ese continente.

Colaborar con una ONG local dando clases durante un mes en uno de los cinco paises más pobres según la ONU se presentaba como una oportunidad maravillosa para conocer África.
Y lo que era una muy buena ocasión para viajar a Etiopía creció hasta convertirse en una experiencia inolvidable por sus muchísimos matices y por el enriquecimiento que supuso para mí. Durante el mes que allí estuve dimos clases de inglés e informática a chicos y chicas desde los 14 hasta los casi 30 años y, a pesar de las diferencias y dificultades que podía darse en un rango de edades tan amplio (sobre todo en temas informáticos, ya que muchos no habían contado nunca con la posibilidad de sentarse delante de un PC), es necesario que señale aquí el esfuerzo que pusieron todos y cada uno de ellos en aprender.  
Sebastián Espada (Socio y Voluntario de SETEM) viajó a Etiopía en 2010 con los Campos de Solidaridad de SETEM