SETEM suscribe los siguientes principios y asume los retos que de ellos se derivan:

                                                                               
• Debe darse prioridad a la producción de alimentos para mercados domésticos y locales,  basados en explotaciones campesinas y familiares diversificadas y en sistemas de producción agroecológicos.

• Deben asegurarse precios justos para el campesinado, lo que significa el poder para proteger  los mercados interiores de las importaciones a bajo precio y del dumping.

• Debe garantizarse el acceso a la tierra, al agua, los bosques y otros recursos productivos a través de una redistribución equitativa.


• Debe reconocerse y promocionarse el papel de las mujeres en la producción alimentaria, así como su acceso a los recursos productivos en condiciones de igualdad.

• Debe priorizarse el control de la comunidad sobre los recursos productivos.

• Deben protegerse las semillas base de la alimentación para el libre intercambio y uso del campesinado, lo que significa no patentar la vida.

• Debe aprobarse una moratoria sobre los cultivos genéticamente modificados que llevan a una contaminación de la diversidad genética esencial de plantas y animales.

• Debe incrementarse la inversión pública para fortalecer la actividad productiva de familias y comunidades.

Foto: SETEM Hego Haizea