Nos posicionamos en contra de los acuerdos de libre comercio porque no contribuyen al desarrollo de los pueblos y responden a una nueva estrategia de "colonización" por parte de las grandes potencias.
Los Tratados de Libre Comercio (TLC) son acuerdos comerciales que buscan la máxima liberalización comercial, lo que significa una reducción del poder político de los gobiernos para dar paso a una mayor libertad de decisión a las corporaciones transnacionales.
En los últimos años las grandes potencias como la UE o los Estados Unidos han iniciado negociaciones comerciales bilaterales con diferentes regiones y países de todo el mundo, especialmente con países del Sur. Estas negociaciones comerciales responden a una nueva estrategia de "colonización" por parte de estas grandes potencias potencias-en connivencia con las grandes empresas transnacionales-, y toman como instrumento los Tratados de Libre Comercio: acuerdos comerciales regionales o bilaterales (entre dos países o regiones) para ampliar el mercado de bienes y servicios entre los países participantes, que básicamente, consiste en la "eliminación o rebaja sustancial de los aranceles en los intercambios.
Actualmente, en estos acuerdos se priorizan los beneficios económicos empresariales en detrimento de los derechos humanos y del bienestar de las personas y el medio ambiente. Aparte de eso, dichas negociaciones para acordar estos TLC suelen hacerse también en una situación de clara desigualdad entre los actores que intervienen: grandes potencias como la UE o EEUU por un lado, y pequeños países "empobrecidos "del Sur por la otra.
Por ello desde SETEM, en consonancia con la labor de sensibilización, promoción e incidencia sobre Comercio Justo, nos posicionamos en contra de los acuerdos de libre comercio porque no contribuyen al desarrollo de los pueblos. Y en esta línea tenemos en marcha dos campañas en contra de los acuerdos de libre comercio que está negociando la Unión Europea con África y América Central.



