Bartolomé

01/03/2017

SETEM Campos de Solidaridad SETEM MCM

Si tenéis pensado viajar a Guatemala a un campo de solidaridad no lo dudéis. Allí estuve yo el mes de agosto de 2015, y no es sólo la experiencia de la solidaridad la que vais a vivir. En el Ixcan viviréis la sensación de entrar en otro mundo, un mundo olvidado como pocos, comunidades al margen de cualquier nudo de poder administrativo, comercial o político; comunidades forzadas a auto regularse, sangrando por un pasado violento e inmersas en un monte, que para nosotros sería mejor llamarlo selva. En ocasiones parece que los únicos que no les olvidan son todo tipo de bichos, intentar poner nombre a los que aparecen por allí sería tarea de etnólogos especialistas. Si vais por allí  hablaréis con personajes sacados de novelas, veréis muchos niños a los que todavía no les han robado la sonrisa, veréis familias cuarteadas por la emigración, algún escorpión o tarántula entrando en vuestro cuarto. Si os animáis podréis comprobar, como yo hice, que la dignidad no tiene precio, deberéis aprender a pasar muchas tardes sin nada más que hacer que hablar, leer alguna cosa o morirse de calor pegajoso, añorando algún amor perdido o alguno comenzado, o quien sabe igual los dos si ya vais algo alterados. Si os animáis, pasaréis malos momentos compensados en una fracción de segundo por la camaradería de vuestros compañeros, o por alguna comida típica que correrán a ofreceros. Todo eso si vais por allí, de verdad ¿os lo vais a perder?