Miles de firmas entregadas a grandes empresas de calzado europeas exigen transparencia y respeto a los derechos humanos

13/12/2017

SETEM Federación

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La petición de Cambia Tus Zapatos cerró con 13.606 firmas de personas que demandan a las marcas saber quién hace nuestros zapatos. Las firmas han sido entregadas a 26 empresas en toda Europa en nombre de los miles de ciudadanos y ciudadanas que exigen que sus zapatos estén hechos  en condiciones de trabajo dignas y seguras.

Las investigaciones de Cambia Tus Zapatos han revelado en los últimos años que las personas que producen calzado en fábricas de Asia y Europa oriental trabajan por sueldos de miseria, con horas extras forzosas e impagos de las contribuciones a la seguridad social, corriendo graves riesgos para su salud y afrontando despidos o intimidación si intentan reclamar sus derechos. Las trabajadoras a domicilio, las más vulnerables, ni siquiera tienen un acuerdo laboral ni forma de negociar con los intermediarios de las fábricas sin arriesgar su trabajo.

Estas condiciones de explotación se intentan mantener ocultas. La mayor parte de las marcas mantienen sus cadenas de suministro en secreto para evitar responsabilizarse y rendir cuentas de estas flagrantes vulneraciones de derechos.

Pero ahora la ciudadanía de toda Europa está tomando conciencia y exige saber que trás sus zapatos no se están maltratando a las personas ni perjudicando al medio ambiente. Miles de personas han apoyado la petición de Cambia Tus Zapatos, que contiene tres grandes demandas a las principales marcas de calzado: que publiquen información sobre dónde se fabrican sus zapatos, que dejen de usar sustancias químicas tóxicas en el proceso de producción y que garanticen salarios dignos y condiciones laborales seguras.

La petición se ha entregado y discutido ya con la marca alemana Diechmann, la polaca CCC y la británica Schuh, que se han mostrado abiertas a mejorar las medidas para monitorear sus cadenas de suministro. En otro extremo, Prada recibió también las 13.606 firmas pero hasta ahora no ha respondido a ninguna de las demandas de transparencia.

En el Estado español, la petición ha sido entregada a Camper, que en el curso de la campaña ya comenzó a publicar información sobre sus proveedores. Aún así, Camper sigue sin hacer público un porcentaje de sus fábricas, así como los talleres y el personal a domicilio subcontratados por las fábricas. Tampoco informa sobre los progresos realizados en el abandono de productos químicos peligrosos utilizados, ni rinde cuentas sobre sus actuaciones para garantizar el respeto de todas las normas de salud y seguridad, así como de otros derechos humanos como los salarios dignos y la libertad de asociación. “Esperamos poder sostener un diálogo con Camper para trasladarle la importancia de cumplir con el total de medidas de debida diligencia en derechos humanos de las que es responsable” declara José Luis Mariñelarena, coordinador de Cambia Tus Zapatos en el estado español.

“Muchas marcas todavía no están dispuestas a hablar sobre las condiciones de trabajo, y todavía hay un largo camino por recorrer hasta que las trabajadoras y los trabajadores de la industria del calzado obtengan un trato justo. Pero es prometedor ver que algunas grandes marcas se están despertando y  viendo que la única forma de avanzar es escuchar las demandas que les transmitimos y que están dispuestas a rendir cuentas“, añade Mariñelarena.

El consorcio Cambia Tus Zapatos presentó la petición en el Parlamento Europeo el 20 de noviembre, junto con una petición paralela de otra coalición internacional en la que participa la red Campaña Ropa Limpia. Con más de 70.000 firmas, la petición #GoTansparent solicita a varias empresas mundiales que comercializan ropa y calzado que sean más transparentes respecto a quiénes son sus proveedores. El apoyo ciudadano a estas peticiones demuestra que existe una presión pública importante acerca de las condiciones de trabajo en la industria de la ropa y el calzado y alienta a la UE a que  promueva medidas vinculantes que hagan responsables a las empresas transnacionales del respeto de los derechos humanos en sus cadenas de suministro.