Paso a paso, con placer, feminismo y firmeza

16/11/2017

SETEM Euskadi

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Ya ha pasado un tiempo desde que nos juntáramos en el Congreso Enlazando Miradas para debatir, conocer y crear en torno a propuestas feministas de consumo responsable y economía social y solidaria. Ha pasado el tiempo necesario para asentar todo lo sucedido, y aún no demasiado como para olvidarlo. Ahora volvemos para alimentar las buenas sensaciones con que nos quedamos, y presentamos la relatoría colectiva, además de ESTA galería de fotos.

A continuación presentamos el resumen de la misma. Visita AQUÍ el documento completo, un documento abierto al que puedes hacer aportaciones hasta el 11 de diciembre (para ello, envíalas a laura.latorre@pandoramirabilia.net).

Por último, queremos dar las gracias a todas las personas que habéis sido parte del Congreso Enlazando Miradas de una u otra manera. Nos alegra ver los resultados pero, sobre todo, nos llena la manera en que hemos llegado a ellos. Muchas gracias.

Gasteiz, Octubre de 2017
Dicen las organizadoras que esto es un congreso, porque han querido re-significar su sentido, y nos han contado que es una palabra que viene de congredir, que significa ir juntas, dar pasos. Y eso es lo que nos ha reunido aquí, en Gasteiz, a un grupo de personas diversas y de distintas procedencias, porque algunas hemos venido desde muy lejos, del otro lado del océano, como ha expresado una de las compañeras. Somos mujeres y hombres que venimos de Guatemala, Chiapas (México), Colombia, Ecuador, El Salvador, Galicia, Andalucía, Madrid, Catalunya y Euskadi.

Lo que nos ha unido aquí a tantas y tantos ha sido el interés común por generar propuestas feministas de consumo responsable y economía social y solidaria.

¿Cómo ser sujetas de nuestros propios cuerpos ante este sistema? ¿Cómo ir más allá del desarrollo organizacional que solo se queda en mejorar lo existente pero no incide en la transformación social? ¿Cómo hacer que nuestras organizaciones se permitan soñar o encarar cosas que antes nos planteábamos como imposibles? ¿Cómo romper esa dependencia de los salarios como algo central en nuestras vidas y pensar cómo resolver nuestras necesidades de otras maneras? ¿Cómo poner el afecto, la confianza y el apoyo mutuo en el centro sin que esto suponga nuestra auto-explotación? ¿Cómo tener en cuenta los diferentes ritmos personales para que el cambio organizacional se sostenga? ¿Cómo conjugar cabeza, corazón y manos en nuestras organizaciones?

Una compañera ha pensado que si no se despatriarcalizan las organizaciones la economía solidaria se convierte en una trampa para las mujeres, porque por más que las organizaciones sean asamblearias si se sustentan en lo heteropatriarcal y generacional siguen perpetuando la desigualdad. Por eso es fundamental, en esto coincidimos todas, la construcción de economías al servicio de la vida y organizaciones habitables para mujeres, hombres,… para todas.

Nos hemos dado cuenta de que tenemos muchos retos por delante, pero también de que tenemos tiempo para seguir trabajándolos. Porque lo que tenemos claro es que si la base no es feminista, solo habrá desolación, muerte y destrucción.

Todas y todos nos quedamos con las ganas de seguir enlazando nuestras miradas en uno y otro lado del Atlántico, porque este encuentro nos ha conectado con la esperanza, pero no una esperanza de que todo va a salir bien y no habrá conflictos, sino con la esperanza de que las cosas que hacemos tienen sentido para contribuir a que la vida merezca la alegría de ser vivida en todos los rincones del planeta.

Foto de grupo al terminar el congreso.