La Campaña Ropa Limpia conmemora el quinto aniversario del desastre del Rana Plaza y reclama mayores compromisos para lograr cambios significativos en la industria de la confección

24/04/2018

SETEM Comunitat Valenciana

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Hoy 24 de abril, hace cinco años, el edificio Rana Plaza se desplomó en Bangladesh. Miles de personas, trabajadoras y trabajadores de las cinco fábricas de ropa que albergaba el edificio, quedaron enterradas bajo las ruinas. Murieron 1134 personas y miles más resultaron heridas. En este día, nuestros pensamientos están con las familias que perdieron a sus seres queridos hace cinco años y con los supervivientes que tienen que vivir con los recuerdos de esa espantosa tragedia.

El 24 de abril se ha convertido en un doloroso símbolo de las muertes producidas en las fábricas y las pésimas condiciones  laborales en la industria de la confección en general. La Campaña Ropa Limpia manifiesta por tanto su solidaridad hoy también con las familias de los muchos trabajadores y trabajadoras que murieron y resultaron heridas en otros accidentes en fábricas de ropa –incendios y explosiones - desde 2013. Como ninguno de estos casos tuvo la espeluznante escala del derrumbe del Rana Plaza, no han recibido la misma atención y reacciones de protesta internacional. 

Pese a la atención internacional que siguió al desastre del edificio Rana Plaza, las víctimas del derrumbe necesitaron una intensa campaña de presión internacional sobre las marcas para que pudiese establecerse un plan de compensación. Las trabajadoras y trabajadores afectados en accidentes de menor escala después de la tragedia del Rana Plaza no han tenido un acceso similar a dicha presión y atención mundial. Eso significa que, mientras las víctimas de Rana Plaza tuvieron que esperar dos años para recibir una indemnización, hay cientos de trabajadores y trabajadoras que todavía esperan recibir una compensación completa y justa. Algunos llevan esperando desde hace casi cinco años.

La Campaña Ropa Limpia insta al gobierno de Bangladesh a que, con el apoyo de la OIT y las marcas que producen en Bangladesh, cumpla con los compromisos anunciados tras el desastre de Rana Plaza y tome medidas inmediatas para establecer un sistema nacional de seguro de lesiones laborales de acuerdo con los estándares internacionales. Si bien la puesta en marcha efectiva de este régimen en la legislación nacional de Bangladesh llevará inevitablemente tiempo, entre tanto el gobierno debe desarrollar una “solución puente” que proporcione cobertura, procese reclamaciones de todos los incidentes existentes y futuros, y, permita pagar indemnizaciones a las víctimas de accidentes ocurridos en los últimos cinco años desde el desastre de Rana Plaza.

Lo más importante es prevenir que ocurran nuevas tragedias en las fábricas. Quisiéramos reiterar que solo hay una manera creíble para que marcas de ropa y distribuidores garanticen que las trabajadoras de su cadena de suministro en Bangladesh puedan desempeñar su trabajo en fábricas seguras: deben firmar el Acuerdo de Transición 2018. La Campaña Ropa Limpia insta a todas las empresas de ropa y de textiles para el hogar que producen en Bangladesh a unirse al Acuerdo y dejar atrás las alternativas no vinculantes y que no cuentan con la participación de las trabajadoras ni de sus representantes sindicales. Pedimos a aquellas empresas que firmaron el Acuerdo sobre seguridad contra incendios y edificios establecido en 2013 que renueven su compromiso y se sumen al Acuerdo de Transición 2018. Por último, hacemos un llamamiento a aquellas marcas que ya firmaron el Acuerdo 2018, a extender su protección a más trabajadores en su cadena de suministro, agregando sus fábricas de textiles para el hogar y accesorios de telas y tejidos a las actividades de monitoreo del Acuerdo.

“El Acuerdo de Bangladesh sin duda ha significado un antes y un después en materia de seguridad de las fábricas de Bangladesh y rendición de cuentas corporativa. No obstante, era de esperar que la tristeza e indignación que sacudió al mundo tras una tragedia tan devastadora como el Rana Plaza catalizase también otro tipo de mejoras en las condiciones laborales de las trabajadoras; cuestiones como la represión sindical, salarios ínfimos y violencia ejercida en los puestos de trabajo siguen a la orden del día en Bangladesh y en otros países. Ya es hora de que la Comisión Europea responda al llamamiento que hizo hace un año el Parlamento Europeo ypresente una propuesta legislativa sobre obligaciones de diligencia debida vinculantes para el sector de la confección” señala Eva Kreisler, coordinadora estatal de la Campaña Ropa Limpia. 

Hoy es un día para que el mundo vuelva a comprometerse con la promesa de “No más Rana Plazas”, no podemos permitir que vuelva a ocurrir una tragedia semejante. Todos los grupos de interés de la industria de la confección en Bangladesh deben asumir la responsabilidad de crear y mantener las estructuras capaces de prevenirlo.

 

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